A veces las personas no son conscientes de lo que sus actos influyen o dejar de influir en los demás.
Todas nuestras interacciones con los demás adquieren una consecuencia.
Una figura bastante influyente en nuestra adolescencia es el profesor.
Hay profesores que te marcan, pero unos para bien y otros no tanto. Existen profesores de esos que recuerdas siempre por todo lo que influyeron en ti. Y ya no se trata de medir cuantitativamente los conocimientos que te ha enseñado si no de una forma cualitativa todo lo que como persona te ha aportado.
Por otro lado, hay profesores que te hunden en la miseria. Yo creo que si supieran hasta que punto te anulan como persona en sus clases se dedicarían a otra cosa. Porque me niego a pensar que nadie tiene como vocación el joder a restos de mortales. Aunque más de alguna vez la duda me corroe.
Y lo peor de este puto año de mierda en el cual no nos dejan ni pensar, solo se trata de memorizar contenidos de distintas asignaturas para soltarlas en un examen de mierda al final de curso. Lo peor de todo es que ni siquiera me deja tiempo para indignarme.
miércoles, 12 de febrero de 2014
sábado, 8 de febrero de 2014
Hoy me ha dado por pensar en todos los libros de fantasía donde aparecen mundos paralelos. Sus protagonistas suelen ser adolescentes con una vida normal pero que secretamente siempre han sentido que no pertenecían a ese lugar. Y esto se debe a que su destino era otro. Cuando entran en ese mundo paralelo al que realmente pertenecen se sienten completos. Parte de un todo finalmente. Por primera vez todo encaja. Y es que sus destinos estaban escritos.
Y yo me paro a pensar, ¿Y los demás? Todos hemos sentido alguna vez que no encajábamos en ningún sitio, que nadie nos ha llegado nunca a comprender, que en el puzzle de nuestras vidas se han perdido muchas piezas y las que hay vienen más bien defectuosas.
Pero no puedo esperar a encontrar mi mundo de fantasía, donde me digan que realmente he llegado a casa. No quiero. Bastantes sueños tontos persigo ya.
Sigo pensando y creo que quizás nadie haya encontrado jamás ese mundo realmente. Quizás interiormente todos nos sentimos igual. Quizás el mundo se compone de personas individuales e incomprendidas. Quizás la unidad y la comprensión total son solo ideales que hemos interiorizado como objetivos de nuestra vida.
O quizás llegue un día en el que encontremos esa unidad en otra persona. Ese día no hará falta que nadie te diga que has llegado a casa, porque ya lo sabes.
jueves, 30 de enero de 2014
The perks of being a wallflower
Una vez en una hoja amarilla de papel con rayas verdes
escribió un poema
Y lo llamó "Chops"
porque así se llamaba su perro
Y de eso trataba todo
Y su profesor le puso un sobresaliente
y una estrella dorada
Y su madre lo colgó en la puerta de la cocina
y se lo leyó a sus tías
Ese fue el año en el que el Padre Tracy
llevó a todos los niños al zoo
Y les dejó cantar en el autobús
Y su hermana pequeña nació
con las uñas de los pies diminutas y sin pelo
Y su madre y su padre se besaban mucho
Y la niña de la vuelta de la esquina le envió una
tarjeta de San Valentín firmada con una fila de X
y él tuvo que preguntarle a su padre qué significaban las X
Y su padre siempre lo arropaba en la cama por la noche
Y siempre estaba ahí para hacerlo
Una vez en una hoja blanca de papel con rayas azules
escribió un poema
Y lo llamó "Otoño"
porque así se llamaba la estación
Y de eso trataba todo
Y su profesor le puso un sobresaliente
y le pidió que escribiera con más claridad
Y su madre nunca lo colgó en la puerta de la cocina
porque estaba recién pintada
Y los niños le dijeron
que el Padre Tracy fumaba puros
Y dejaba colillas en los bancos de la iglesia
Y a veces las quemaduras hacían agujeros
Ese fue el año en que a su hermana le pusieron gafas
con cristales gruesos y montura negra
Y la niña de la vuelta de la esquina se rió
cuando él le pidió que fuera a ver a Papá Noel
Y los niños le dijeron que por qué
su madre y su padre se besaban mucho
Y su padre nunca lo arropaba en la cama por la noche
Y su padre se enfadó
cuando se lo pidió llorando
Una vez en un papel arrancado de su cuaderno
escribió un poema
Y lo llamó "Inocencia: una duda"
porque esa duda tenía sobre su chica
Y de eso se trataba todo
Y su profesor le puso un sobresaliente
y lo miró fijamente de forma extraña
Y su madre nunca lo colgó en la puerta de la cocina
porque él nunca se lo enseñó
Ese fue el año en el que murió el Padre Tracy
Y olvidó cómo
era el final del credo
Y sorprendió a su hermana
enrollándose con uno en el porche trasero
Y su madre y su padre nunca se besaban
ni siquiera se hablaban
Y la chica de la vuelta de la esquina
llevaba demasiado maquillaje
Que le hacía toser cuando la besaba
pero la besaba de todas formas
porque tenía que hacerlo
Y a las tres de la madrugada se metió él mismo en la cama
mientras su padre roncaba profundamente
Por eso en el dorso de una bolsa de papel marrón
intentó escribir otro poema
Y lo llamó "Absolutamente nada"
Porque de eso se trataba todo en realidad
Y se dio a sí mismo un sobresaliente
y un corte en cada una de sus malditas muñecas
Y lo colgó en la puerta del baño
porque esa vez no creyó
que pudiera llegar a la cocina.
Listen to: I see fire- Ed Sheeran
martes, 14 de enero de 2014
sábado, 11 de enero de 2014
lunes, 30 de diciembre de 2013
Es importante vivir el presente pero sin olvidar nuestro pasado, de donde venimos, y las cosas (y personas) que nos han hecho llegar hasta lo que somos actualmente. Por el mismo motivo no podemos juzgar a nadie sin conocer esa gran parte de su vida.
Las personas somos como icebergs en las que el presente solo representa lo que se ve en la superficie, pero enterrado por el tiempo se encuentra todo aquello que nos representa y nos define como personas, aquello de lo que estamos hechos.
Las personas somos como icebergs en las que el presente solo representa lo que se ve en la superficie, pero enterrado por el tiempo se encuentra todo aquello que nos representa y nos define como personas, aquello de lo que estamos hechos.
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